Un estudio independiente encargado por Boomi revela que la integración, y no modelos más inteligentes, marca la diferencia entre las empresas que confían en sus agentes de IA y aquellas que aún enfrentan el “caos agéntico”
Boomi, la empresa de activación de datos para IA, anunció hoy los resultados de un estudio realizado por Forrester Consulting por encargo de la compañía, que revela que, si bien la adopción de agentes de inteligencia artificial en el ámbito empresarial avanza a gran velocidad, la confianza en esta tecnología aún no creció al mismo ritmo.
La encuesta de Forrester, realizada entre 409 responsables de TI y tecnología con cargos de director o superiores de Norteamérica, Europa y Asia-Pacífico (APAC), reveló que el 86 % de las empresas ya superó la etapa piloto de los agentes de IA. Sin embargo, solo el 34 % afirma confiar en las decisiones que toman estos agentes. Entre aquellas que atraviesan un estado de “caos agéntico” (el cuartil inferior en preparación operativa en materia de gobernanza, integración, gestión de API/MCP y otras categorías), el 77 % igualmente los pone en producción, lo que las expone a costos adicionales promedio de US$2,1 millones por multas regulatorias, pérdida de clientes, interrupciones operativas y retrabajos. En cambio, las empresas con “control agéntico” (el cuartil superior en nivel de preparación) avanzan con mayor cautela y mucha más confianza: el 55 % declara un alto nivel de confianza en las acciones y decisiones de sus agentes, frente a apenas el 22 % de las que permanecen en el caos agéntico.
“Esta investigación confirma lo que observamos en todas partes: el problema de la confianza en la IA basada en agentes es, en realidad, un problema de datos”, afirmó Steve Lucas, presidente y director ejecutivo de Boomi. “Solo es posible confiar en los agentes cuando trabajan con datos correctamente activados, conectados y gobernados, y la mayoría de las empresas los implementó antes de contar con esa base. Quienes hicieron ese trabajo desde el principio son los que hoy están obteniendo un valor real”.
La integración, la clave para generar confianza
El estudio identifica a la integración como el principal factor que distingue a las empresas que confían en esta tecnología de aquellas que todavía no lo hacen. Los responsables de TI y tecnología de las organizaciones con control agéntico tuvieron tres veces más probabilidades que quienes se encuentran en el caos agéntico de afirmar que contar con API confiables y bien administradas es un requisito incluso antes de poner a prueba un caso de uso. La integración como servicio (iPaaS) mostró la mayor diferencia de adopción entre todos los métodos analizados: el 46 % de las empresas mejor preparadas utiliza iPaaS para gestionar flujos de trabajo basados en agentes, frente a solo el 25 % de las organizaciones inmersas en esa situación.
La diferencia es todavía mayor cuando se trata de desarrollar los propios agentes. El 86 % de las organizaciones con control agéntico considera que las capacidades de iPaaS y de gestión de API para crear agentes de IA son fundamentales para lograr ese nivel de preparación, frente al 58 % de las organizaciones en caos agéntico. Se trata de la mayor diferencia registrada por Forrester en todo el estudio. Como señala la consultora: “Si los LLM son como el cerebro, los productos iPaaS son una extremidad que permite llevar esas capacidades a la práctica”.
Los líderes de las organizaciones con mayor nivel de preparación también priorizan mucho más las tareas operativas: el 47 % señala como una de sus principales prioridades mejorar la integración con herramientas, API y aplicaciones, frente al 31 % de las organizaciones en caos agéntico, que siguen concentradas en perfeccionar el modelo de IA sin conectar los sistemas necesarios para que esas decisiones puedan ejecutarse.
Esa misma diferencia también se refleja en la forma en que las organizaciones gestionan el creciente número de agentes. Algunas ya cuentan con hasta 200 agentes de IA en funcionamiento, un síntoma de lo que Forrester denomina el “purgatorio de las pruebas de concepto y los pilotos”, una situación en la que la ambición por implementar agentes de IA queda estancada porque estos nunca llegaron a conectarse con los sistemas empresariales necesarios para ejecutar sus decisiones. Las organizaciones con control agéntico también llevan ventaja en este aspecto: el 46 % ya estableció una gobernanza centralizada de MCP, el estándar que permite a los agentes conectarse de forma segura con los sistemas empresariales, frente al 32 % de las organizaciones en caos agéntico. Además, el 48 % alineó sus equipos de IA e integración bajo un único modelo operativo, frente al 37 % de sus pares que aún permanecen en esa situación.
Los resultados
Las organizaciones que invierten en una sólida capa de integración son las que obtienen los mayores beneficios. Entre las empresas con control agéntico, el 59 % informó mejoras en la productividad gracias a la implementación de agentes de IA; el 51 % registró un aumento de la innovación; el 46 % desarrolló capacidades reutilizables que luego pudo aplicar en otras áreas del negocio; y el 45 % logró automatizar tareas repetitivas.
Forrester recomienda que las organizaciones que buscan reducir la brecha de confianza alineen sus equipos de IA e integración bajo un único modelo operativo, implementen un plano de control para gobernar los agentes de IA e incorporen una capa de orquestación que les permita acceder a datos, aplicaciones y otros agentes.




